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Cómo preparar las alcachofas

De todas las verduras que hay, la alcachofa es la más intrigante. Con su armadura exterior y su delicioso corazón dulce y salado, esta hortaliza no es una verdura, sino el brote de una planta de la familia del cardo.

Cuando te ponen unas alcachofas por primera vez, puede resultar un poco intimidante, pero una vez que aprendes cómo comerlas, pelarlas y cocinarlas, no hay vuelta hacia atrás.

Cómo preparar las alcachofas

Ya sea al vapor, a la plancha, asadas o salteadas, las alcachofas son uno de los platos más deliciosos de la primavera.

Para querer a las alcachofas, primero hace falta entender su anatomía. Como con todas las flores, una alcachofa tiene pétalos; los verdes y duros son los pétalos exteriores, y los finos y amarillos son los pétalos internos que se pueden comer.

En el centro de la alcachofa encontramos una masa de un material fino como el pelo. Debajo de esto está el corazón, y debajo del corazón, está el tallo. En el corazón y el tronco es donde se esconde todo ese suntuoso y delicioso sabor.

Preparación y cocción de alcachofa

Hay dos maneras de preparar alcachofas: entera o solo el corazón.

Para preparar una alcachofa entera, lávala y pégale un corte en el cuarto superior del tallo con un cuchillo. Corta también los extremos de los pétalos con tijeras para quitar los pinchos.

Así se prepara una alcachofa entera, ahora la puedes asar, hornear o utilizar el método más común, cocinar al vapor. Para cocinarla al vapor, colócala en una cesta de vapor dentro de una olla grande con agua hasta que llegue a la cesta.

Ponlo a hervir durante 30 minutos, hasta que los pétalos de las alcachofa se pueden retirar tirando suavemente. Para comer la alcachofa así, tienes que sacar la carne que está en la base de los pétalos. Puedes sumergirlo en salsa y apretarlo con los dientes para sacar la sabrosa carne.

Una vez que hayas acabado con todos los pétalos, habrás alcanzado el corazón. Tienes que quitar la materia peluda y comer el corazón.

Se puede preparar solamente el corazón de la alcachofa quitando todos los pétalos y sacando la materia peluda con una cuchara. Pela el tallo con un pelador de verduras hasta que empiece a ponerse de color verde claro, y frótalo con un poco de limón para evitar la decoloración.

Lo que te queda es la mejor parte de la alcachofa, que se puede comer entera. La puedes asar, freír, cortar en dados, saltear, o introducirla en otros platos.

Por supuesto, no podemos dejar fuera la alcachofas baby, las versiones más pequeñas de sus homólogos adultos. Su tamaño lo hace perfecto para comerla entera.

Para prepararlas, quita las capas externas de los pétalos hasta llegar a los pétalos interiores pálidos, recorta la punta de los pétalos y el tallo, córtalo longitudinalmente por la mitad y retira la materia peluda con una cuchara, si es necesario.

Con tantas opciones, no hay razón para omitir esta delicia de primavera en tus platos. Tras una corta preparación, estas verduras deliciosas y divertidas estarán rápidamente en tu plato.