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Postres, dulces y mucho más

La repostería es divertida

La repostería no es una ciencia exacta, sino un arte donde la imaginación reina. Aprender a hacer dulces es toda una bendición para aquellos que les gusta el azúcar.

Con tan sólo unos ingredientes, puedes crear algo totalmente delicioso que te ponga de buen humor, incluso en el peor de los días. Y la mejor parte es que se hace muy rápidamente.

La repostería es divertida

Aunque la mayoría de los programas de cocina puede hacernos pensar que la repostería es sólo para expertos, mi experiencia con ella me transmite algo completamente diferente.

Sí, tendrás que vigilar las medidas, seguir al pie de la letra la receta y tener una técnica, y sí, tendrás que trabajar duro, pero esto no debe alejarte de poder crear postres alucinantes y sumergirte en esta maravillosa actividad.

Imagínate abriendo el horno, y que el aroma de unos deliciosos bollos recién horneados flote por toda tu casa. Son perfectos pero están calientes, por lo que tienes que esperar un rato antes de poder llevártelo a la boca.

Pero tan pronto como se enfrían, muerdes un bocado y experimentas lo que se llama un orgasmo en el mundo culinario. Es algo más, es felicidad. Si esta descripción no te es suficiente para que te adentres en este mundo, aquí tienes algunas razones más que si podrían convencerte.

Si eres una persona creativa y quieres emplear tu creatividad en algo productivo, entonces métete directamente en la cocina. Con unos pocos ingredientes puedes variar la combinación y crear infinidad de postres.

Mucha gente hace dulces para relajarse. Si te lo tomas con el ánimo correcto, puede ser un pasatiempo relajante. Para mí, sólo el resultado final es suficiente para motivarme y hornear hasta por los codos.

Antes de iniciar la elaboración, miras la harina, los huevos, el azúcar y los demás ingredientes en el bol y te das cuenta de que va a ser la última vez que los verás con esa forma. Son ingredientes simples, pero pronto se transformarán en dulces irresistibles.

Seamos realistas, al final de elaborar un dulce tu cocina estará hecha un desastre. Trabajar con harina, sal, azúcar glase o cacao en polvo hace que sea difícil mantener todo limpio. Pero el esfuerzo que precisa la limpieza no se comprar con la felicidad y la satisfacción de ver el producto terminado.

Si no quieres hacer postres por no manchar, prueba a hacerlos en una olla programable gm www.gangahogar.com, con este ayudante no mancharás casi nada y tus postres saldrán perfectos.

¿Cuántas veces has ido a la panadería más cercana para comprar un dulce y así satisfacer tus antojos de algo dulce o salado? ¿No sería estupendo si pudieras traer a casa la panadería en vez de ir allí cada vez que sientas el gusanillo?

La ideal sería poder hacer tu mismo tus dulces favoritos, en la comodidad de tu cocina y disfrutando de los frutos deliciosos de tu trabajo. Seguro que vas a sentirte muy orgulloso de ti mismo cuando tus experimentos sean un éxito.

Es raro que a alguien no le gusten los dulces. Así que puedes hacer algo dulce para tus reuniones familiares y fiestas. Después de todo, se trata de unir a las personas mediante los dulces y ganar su corazón.

La comida ha sabido unir a la gente de una manera que pocas otras cosas pueden. Recuerda, una familia que come unida, permanece unida.

La repostería te hace querer compartir los dulces con tus seres queridos cercanos. Todos tus conocidos disfrutarán de pasteles y galletas caseros. Compartir es demostrar interés por la otra persona.

Nada expresa mejor el amor que compartir una parte de uno mismo o de tu creación con la gente que quieres. La repostería te permite hacer esto de una manera personal y te enseña la felicidad de compartir.

Aunque sí requiere atención al detalle en cada paso, vale la pena el esfuerzo cuando miras tu creación y disfrutas comiéndola.